<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><metadata xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"  xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/"><dc:title xml:lang="es">uso léxico</dc:title><dc:identifier>https://terminologias.filo.uba.ar/apps/linguistica/skos/1397</dc:identifier><dc:language>es</dc:language><dc:publisher xml:lang="es">Diego Ferreyra (comp)</dc:publisher><dcterms:created>2020-12-08 11:11:27</dcterms:created><dcterms:isPartOf xsi:type="dcterms:URI">https://terminologias.filo.uba.ar:443/apps/linguistica/</dcterms:isPartOf><dcterms:isPartOf xml:lang="es">Léxico de lingüística</dcterms:isPartOf><dc:format>text/html</dc:format> <dc:description xml:lang="es"><![CDATA[ <p>La manera simple de poner en relación los resultados de frecuencia y dispersión de los vocablos es multiplicar la frecuencia por el número de géneros en que aparecen, como una medida de su dispersión, lo que nos daría el uso (U) de cada vocablo (adoptando un término técnico utilizado, aunque de manera más elaborada, por Alphonse Juilland y Emilio Chang Rodríguez, quienes fueron de los primeros en introducir cálculos cuantitativos en la investigación lingüística en su A Frequency Dictionary of Spanish Words).</p>
<p><strong>U = F × D</strong></p>
<p>Lo que se busca con estos cálculos es encontrar un procedimiento de análisis cuantitativo que <strong>mida la realidad del uso de los vocablos de una lengua en un estadio histórico determinado</strong>. La frecuencia es el primer dato que se puede obtener, pero es igualmente importante medir de manera adecuada la forma en que se reparte un vocablo en diferentes géneros discursivos y de texto, es decir, su dispersión.</p> ]]> Fuente: [LARA, 2006] Lara, L.F. (2006) Curso de lexicología. México: El Colegio de México  https://doi.org/10.2307/j.ctv47w673</dc:description></metadata>