(carc. y delinc.) Penado que en las cárceles o presidios, es respetado y temido por sus compañeros de encierro. Es toda una potencia, y de él depende que se declare o no una huelga, un desorden, o se cometa una falta colectiva o individual en el establecimiento. Es pederasta activo. Los hay en cada pabellón del penal (LCV.).
Fuente:
RODRÍGUEZ 1989 Rodríguez, Adolfo Enrique (1989) Lexicón de 12.500 voces y locuciones lunfardas, populares, jergales y extranjeras. Suplemento de la revista Mundo Policial, N.60, Buenos Aires