(delinc.) Colocarse el ayudante de un ladrón carterista de modo que éste pueda efectuar la sustracción de la cartera de la víctima, sin que lo advierta.
Rodríguez, Adolfo Enrique (1989) Lexicón de 12.500 voces y locuciones lunfardas, populares, jergales y extranjeras. Suplemento de la revista Mundo Policial, N.60, Buenos Aires