(pop.) Conversación larga y sostenida, particularmente si es molesta (TG.), charla inútil, aburrida, interminable (JAS.), fastidiosa, molesta, palabrerío, discurso// sable (LS.) (por su vaina de latón)// ficha de lata que las prostitutas recibían de la administradora del burdel, a cambio del dinero del cliente y que los días lunes cambiaban por el cincuenta por ciento del dinero, que aquella entregaba al rufián (VB.). Posibilitaba el control de la actuación de cada pupila del prostíbulo// ficha que se entregaba por cada oveja esquilada y posteriormente se cambiaba por dinero.
Fuente:
RODRÍGUEZ 1989 Rodríguez, Adolfo Enrique (1989) Lexicón de 12.500 voces y locuciones lunfardas, populares, jergales y extranjeras. Suplemento de la revista Mundo Policial, N.60, Buenos Aires
En el habla del proxenetismo, ficha metálica que la regente del prostíbulo daba a la prostituta en canje por el dinero que aquella había recibido de su cliente en carácter de pago .